En el marco
de las tareas continuas de fiscalización y resguardo de la salud pública,
auditores de la Agencia de Seguridad Alimentaria (ASSAL) llevaron a cabo una
auditoría de rutina en un establecimiento gastronómico móvil (carribar) emplazado
sobre calle San Martín, entre calles Rivadavia y Freyre.
Durante el procedimiento, los inspectores constataron deficiencias críticas que
vulneran de manera flagrante la normativa alimentaria vigente y ponen en
inminente peligro el bienestar de la comunidad. Entre las irregularidades
detectadas se destaca el precario estado estructural —con especial afectación
en el piso—, la deficiencia en el suministro de suficiente cantidad de agua
segura y la falta de carné de manipulador de alimentos por parte de las
personas que se encontraban a cargo de la elaboración.
Asimismo, se
detectó la tenencia y comercialización de medallones de carne picada de
elaboración casera, una práctica prohibida que carece de toda trazabilidad
bromatológica y eleva exponencialmente el riesgo de transmisión de enfermedades.
Ante este escenario, la ASSAL procedió a la clausura preventiva inmediata del
módulo, el cual permanecerá inhabilitado hasta tanto se regularice de forma
integral la infraestructura, el servicio hídrico y las condiciones
higiénico-sanitarias exigidas por ley.
Desde ésta Agencia y la Secretaría de Control Público de la Municipalidad de
Reconquista se reafirma que la institución acompaña y asesora permanentemente a
los comerciantes, elaboradores y emprendedores en el cumplimiento de las
normativas. No obstante, frente a la detección de falencias tan graves que
comprometen la inocuidad, la ASSAL es implacable en el ejercicio de su poder de
policía, actuando con firmeza absoluta para proteger la salud de toda la comunidad
de Reconquista.
noviembre 06, 2026
El Mensajero del Norte



