En el marco
del Plan de Alfabetización Santafesino Raíz, el gobernador Maximiliano Pullaro
y el ministro de Educación, José Goity, presentaron este lunes los resultados
de la segunda evaluación provincial de lectura realizada a estudiantes de
segundo grado de escuelas públicas y privadas de toda la provincia.
Durante el acto,
realizado en la sede de Gobierno en Rosario, Pullaro destacó que la educación
constituye la principal prioridad de la gestión provincial. “Donde más recursos
destina Santa Fe es al sistema educativo. Casi el 30 % del presupuesto
provincial está destinado a educación”, afirmó.
El gobernador señaló que
el Plan Raíz se consolidó como el eje de la política educativa santafesina y
sostuvo que los resultados obtenidos ratifican el rumbo adoptado. “Estamos
construyendo un camino en el que tenemos que ir, donde los chicos y las chicas
son importantes y los aprendizajes son fundamentales para que puedan crecer”
afirmó el mandatario. “Entendíamos que este camino nos iba a llevar a buen
puerto y hoy podemos ver los resultados en materia de alfabetización”, expresó.
Asimismo, remarcó la
apropiación que hicieron las comunidades educativas de la iniciativa. “Lo más
importante es que los docentes se apropiaron del Plan Raíz y dejó de ser una
política de gobierno para convertirse en una política de Estado”, indicó.
La importancia de evaluar
Por su parte, Goity
destacó que el Plan Raíz se consolidó en 2026 como una política integral que
combina método pedagógico, formación docente, seguimiento de resultados y
acompañamiento personalizado.
Actualmente, la
iniciativa alcanza a 162.000 estudiantes, involucra a 9.900 docentes en
capacitación y a 1.700 establecimientos educativos. Además, ya se distribuyeron
374.000 libros durante este año y más de 900.000 desde el inicio del programa
en 2024.
El ministro detalló que
en la evaluación de 2025 participaron 49.000 estudiantes, lo que representó el
97 % de la matrícula y el 99,6 % de los alumnos presentes el día de la prueba.
En comparación con 2024,
la cantidad de estudiantes en situación crítica disminuyó un 10,3 %, mientras
que los lectores en transición crecieron un 5,5 %. Al mismo tiempo, los alumnos
que leen bien o muy bien aumentaron un 22,6 %. La evolución también quedó
reflejada en los distintos perfiles lectores. Los estudiantes prelectores
disminuyeron un 22,9 %; los ubicados en el nivel Principiante 1 descendieron un
7,1 % y los de Principiante 2 bajaron un 5,5 %. En contraste, los lectores
intermedios crecieron un 16,9 % y los lectores fluidos registraron un
incremento del 48,3 %.
Otro indicador relevante
fue la velocidad lectora. Goity explicó que el promedio provincial pasó de 43,2
palabras correctas por minuto en 2024 a 50,3 en 2025.
El ministro también
subrayó la relación directa entre asistencia escolar y desempeño académico.
Entre los estudiantes que registraron más de 20 inasistencias, el 46,9 % se
ubicó en niveles críticos de lectura. En cambio, entre quienes tuvieron menos
de 20 faltas, ese porcentaje descendió al 26 %.
Desde una mirada externa,
Agustina Lenzi, directora de Relaciones Gubernamentales de Argentinos por la
Educación, valoró la decisión de Santa Fe de hacer públicos los resultados de
las evaluaciones y utilizarlos para orientar la mejora de las políticas
educativas. “Contar con información, asumir compromisos y rendir cuentas sobre
los avances es un paso fundamental”, sostuvo.
Aprender en las aulas
La vicedirectora de la
Escuela Nº 1399 de Roldán, Jorgelina Rodríguez, destacó los avances observados
en su institución. Recordó que durante 2025 contaban con dos docentes de apoyo
a la alfabetización que acompañaban a 30 estudiantes identificados con
dificultades lectoras. “Este año esas horas se redujeron porque la cantidad de
chicos que necesita acompañamiento también disminuyó. Hoy tenemos una sola
docente trabajando con apenas cuatro alumnos. Es una muestra concreta de que los
chicos están aprendiendo”, afirmó.
En la misma línea, la
docente Sonia Crica, de la Escuela N.º 1322 de Rosario, valoró la continuidad
del Plan Raíz y destacó que el seguimiento sostenido de las trayectorias
escolares permitió fortalecer los procesos de alfabetización.
“La experiencia fue muy
enriquecedora porque nos permitió acompañar de cerca el recorrido de cada
estudiante”, concluyó.