Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los
Humedales, fecha que recuerda la firma del Convenio Ramsar en 1971, un acuerdo
intergubernamental que impulsa la conservación y el uso racional de estos
ecosistemas esenciales para la vida.
En el norte santafesino, el humedal protegido recibe
el nombre de Jaaukanigás y se extiende en el Departamento General Obligado,
desde el Paralelo 28 hasta el Arroyo Malabrigo, y desde la Ruta Nacional Nº 11
hasta el cauce principal del río Paraná.
El término Jaaukanigás significa “Gente del Agua”,
nombre de uno de los grupos que integraban la nación de los Abipones, pueblos
originarios que habitaron la región hace más de 6.000 años. Sus huellas
permanecen en hornos, vasijas, flechas, arpones y tumbas halladas en distintos
yacimientos, investigados, entre otros, por el arqueólogo reconquistense Carlos
Echegoy, quien propuso esta denominación para el humedal.
Cuidemos lo nuestro
En el agua que fluye, en el cielo que se refleja y en
cada forma de vida que nos rodea, la naturaleza se presenta como un libro
abierto donde Dios nos habla en silencio. Cada paisaje, cada especie y cada
instante del humedal nos recuerdan que no habitamos solo un lugar, sino una
casa común que merece ser respetada y cuidada.
Jaaukanigás es donde vivimos. Es el segundo humedal
más grande del país y, al mismo tiempo, el latido verde del norte santafesino.
Un territorio que respira biodiversidad, cultura y futuro.
Somos parte de su historia y de su presente. Somos su
gente, su voz y su corazón. Vivimos en un verdadero paraíso natural que nos
acompaña todos los días y que nos convoca a un compromiso simple pero profundo:
conocerlo para valorarlo, amarlo para defenderlo y protegerlo para las
generaciones que vienen.
Un recurso esencial para la
comunidad
Jaaukanigás constituye un recurso de enorme valor
económico, social, cultural, turístico, científico y recreativo. El área está
conformada por ríos, arroyos, lagunas, esteros, charcos y cañadas alimentadas
por el río Paraná, uno de los más importantes del mundo por su caudal y por el
transporte de sedimentos que fertilizan la vegetación.
Su planicie de inundación —de entre 15 y 20 kilómetros
de ancho— brinda condiciones favorables para actividades productivas
compatibles con el ambiente y fortalece el equilibrio natural del territorio.
Se trata del sitio con mayor biodiversidad florística
de la provincia de Santa Fe, con selvas que albergan especies como timbó
colorado, ambay, aliso de río, aromos, ibirá pitá guazú, laurel y ubajay, que
sostienen una gran diversidad faunística.
Biodiversidad que da vida
En Jaaukanigás habitan peces migratorios como surubí,
dorado y sábalo, junto a reptiles y anfibios como yacarés, tortugas y
serpientes, que cumplen funciones clave en los procesos ecológicos.
Entre los mamíferos se destacan nutrias, tatúes, lobos
de río, gatos monteses, zorros, coatíes, osos hormigueros y carpinchos, además
del mono carayá o mono aullador, única especie presente en Santa Fe y la más
austral del país.
Conservar los humedales es preservar el agua, la vida
y el futuro de nuestras comunidades.
Turismo
en Jaaukanigás
El ecoturismo ocupa un lugar destacado en Jaaukanigás,
ofreciendo múltiples maneras de descubrir el humedal. El visitante puede
disfrutar de recorridos fotográficos, caminatas interpretativas, exploraciones
paleontológicas, pesca recreativa, actividades náuticas como esquí acuático,
windsurf y canotaje, además de paseos a caballo, ciclismo y travesías a pie,
sumados al avistaje de aves, fauna y vegetación nativa.
Estas propuestas no solo invitan al disfrute, sino
también a la puesta en valor de la cultura local y al respeto por los bienes
naturales, promoviendo un turismo responsable que permite vivir el entorno de
forma activa y consciente.
El área puede recorrerse durante todo el año, aunque
el período estival presenta temperaturas elevadas. Durante agosto y septiembre,
el paisaje se transforma con la floración rosada de los lapachos. Reconquista y
Villa Ocampo se presentan como principales portales de acceso, con servicios,
guías y propuestas organizadas para una experiencia confortable, aunque también
es posible ingresar desde Avellaneda, Las Toscas y Florencia.