Crece la
preocupación en Avellaneda ante la inminente eliminación de subsidios
nacionales al servicio eléctrico, una medida que podría impactar de manera
directa en miles de usuarios de la ciudad. Así lo expresó el presidente de la
Cooperativa de Servicios Públicos de Avellaneda Limitada, Alfredo Marchetti.
El
dirigente señaló que la decisión, que depende del Gobierno nacional,
representaría “un golpe muy duro” tanto para los hogares como para el sector
comercial e industrial.
Cambios en el sistema de subsidios
Marchetti
explicó que el esquema actual de segmentación por niveles (Nivel 1, Nivel 2 y
Nivel 3) dejará de existir. En su lugar, se implementará un sistema más simple
que distinguirá únicamente entre usuarios con subsidio y sin
subsidio.
Para
acceder al beneficio, los hogares deberán cumplir determinados requisitos
vinculados a ingresos y patrimonio. Entre otras condiciones, no deberán poseer
vehículos con menos de tres años de antigüedad ni superar ciertos parámetros
relacionados con la canasta básica y el salario mínimo.
“Todavía
estamos analizando en detalle cómo se va a aplicar”, indicó.
Actualmente,
la cooperativa cuenta con unos 9.000 asociados, de los cuales
entre el 30% y el 35% recibe algún tipo de subsidio. Esto
significa que cerca de 3.000 usuarios podrían verse alcanzados
por la quita del beneficio.
Facturas con aumentos significativos
Aunque aún
no hay cifras definitivas, el titular de la entidad adelantó que quienes pierdan
el subsidio podrían enfrentar incrementos que oscilarían entre el 30% y
el 40% en sus facturas de energía.
“Es
fuerte, va a ser un impacto muy grande”, resumió.
Según
explicó, el subsidio habría dejado de aplicarse desde el 1° de febrero,
por lo que los consumos registrados a partir de ese mes ya estarían
contemplados en el nuevo esquema. La situación genera mayor inquietud teniendo
en cuenta que febrero suele presentar altos niveles de consumo debido a las
temperaturas estivales.
En
paralelo, los usuarios que ya no contaban con subsidio recibieron durante
febrero un aumento cercano al 8%, como parte de los ajustes
progresivos definidos por la Secretaría de Energía de la Nación y trasladados a
las distribuidoras.
La
cooperativa adquiere la energía a la Empresa Provincial de la Energía (EPE),
que a su vez aplica los costos determinados a nivel nacional.
Impacto económico y aumento de la morosidad
Marchetti
también reconoció que se registra un crecimiento en los niveles de morosidad,
aunque destacó que la mayoría de los asociados continúa realizando esfuerzos
para mantener sus cuentas al día.
No
obstante, manifestó especial preocupación por la situación del sector
productivo.
“Hay
fábricas que están cerrando, empresas que no pueden afrontar el pago de la luz y
solicitan prórrogas. Incluso algunas están iniciando convocatorias de
acreedores. Es una situación compleja”, advirtió.
El
dirigente explicó que cuando los comercios o industrias ven afectada su
actividad, la cadena de pagos se resiente y esto termina repercutiendo también
en la cooperativa.
Situación financiera y obras
A pesar
del contexto económico adverso, el presidente de la institución aseguró que la
cooperativa mantiene una situación financiera estable.
Recordó
que la entidad debió afrontar en su momento un fuerte impacto por la crisis de
la agroexportadora Vicentin, pero que posteriormente lograron reordenar su
situación y hoy se encuentran prácticamente al día con los grandes proveedores.
“Estamos
funcionando bien y nuestros socios siguen respondiendo”, afirmó.
Asimismo,
destacó las inversiones realizadas en infraestructura eléctrica, entre ellas el
recambio de líneas tradicionales por cableado preensamblado, mejoras
tecnológicas y obras destinadas a fortalecer el sistema ante tormentas, con el
objetivo de reducir pérdidas y mejorar la calidad del servicio.
Pedido de uso responsable
Frente al
escenario de posibles aumentos, Marchetti llamó a la población a hacer un uso
racional de la energía.
“Sabemos
que en verano es difícil descansar sin aire acondicionado, pero es importante
utilizarlo de manera moderada. Regularlo entre 24 y 25 grados y apagarlo cuando
no sea necesario. Hoy el cuidado del
consumo es fundamental”, concluyó.