Bajo un sol radiante, vecinos, familias e instituciones de toda la
región se congregaron para conmemorar el Día de la Independencia, en una
jornada que conjugó tradición, fe y civismo.
Cada 9 de
julio, la capital departamental se viste de gala para cumplir con una costumbre
profundamente arraigada en su historia y su identidad. Este jueves no fue la
excepción: la comunidad volvió a unirse en una masiva celebración para renovar
el compromiso con la gesta patriótica de 1816.
La agenda
oficial de la conmemoración comenzó a primera hora de la mañana con el
tradicional izamiento de la Bandera Nacional en la Plaza 25 de Mayo. Posteriormente,
las autoridades y los ciudadanos se trasladaron a la Iglesia Catedral y
Santuario Mariano "Inmaculada Concepción", donde se celebró el
emotivo Te Deum Ecuménico.
El epicentro de los festejos
El momento
más esperado de la jornada llegó con el inicio del Desfile Cívico-Militar. Con
el acompañamiento de un clima ideal, las calles de la ciudad se colmaron de
banderas celestes y blancas para recibir el paso de delegaciones escolares,
agrupaciones tradicionalistas, fuerzas de seguridad e instituciones civiles de
Reconquista y la región.
"Una
ceremonia que, año tras año, renueva una tradición fuertemente ligada a la
historia de nuestro pueblo", destacaron los organizadores del evento.
El desfile
consolidó, una vez más, el arraigo de una festividad que trasciende lo
protocolar para convertirse en una auténtica fiesta popular y de encuentro
comunitario.
julio 09, 2026
El Mensajero del Norte













