Hay tardes que marcan el pulso de
una ciudad. Y el sábado 25, Reconquista tuvo una de esas.
Desde muy temprano, incluso antes de
la largada de la tradicional corrida 10K empezó a sentirse algo más que una
competencia. Pero a las 17:00, desde Patricio Diez y Obligado, corredores y
corredoras salieron a encontrarse con un circuito que ya sale de memoria.
Y como pasa cada año, no corrieron
solos.
Las veredas del recorrido se
llenaron de gente. De vecinos entusiastas que ya hicieron parte de su rutina
anual ese aliento característico que hace que cada paso pese un poco menos. Es
algo que quienes vienen de afuera destacan, pero que acá se vive con
naturalidad: acompañar también es parte de la fiesta de los 10K Reconquista.
Con la llegada a la meta, la energía
no se apagó. Al contrario. La tarde fue tomando otro ritmo, con propuestas de
danzas que fueron preparando el clima para la premiación.
Cuando cayó la noche, la celebración
siguió creciendo. Sobre el escenario se fueron sumando artistas y grupos que le
dieron forma a una grilla diversa, con música y baile que invitaron a quedarse,
a compartir, a seguir siendo parte.
Porque en Reconquista, cuando hay
festejo, nadie queda afuera.
El cierre, con la batalla de DJs,
fue el reflejo de una ciudad que se mueve, que se mezcla, que encuentra en cada
propuesta una excusa más para reunirse.
Pero
esto recién empieza…
Este domingo, la invitación es
simple: acercarse a la plaza, llevar el mate, encontrarse con otros y ser
parte. Desde las 16:00, la ciudad vuelve a llenarse de música, danzas y
momentos compartidos, con propuestas para todas las edades y un cierre que
promete seguir celebrando lo que somos.
Porque cuando Reconquista festeja, lo hace así: con la gente, en la calle y entre todos.
abril 26, 2026
El Mensajero del Norte


















